El vestido de Sandra está firmado por Isabel Núñez de Inuñez y el traje de Jorge de una sastrería, amigos de él, Purple Luxury.
Para peluquería y maquillaje la novia confió en María Serrano. “Hace 2 años guardé en Instagram un peinado suyo y sabía que el día que me casara, tenía que ser ella. De la misma forma que con Isabel, confié mucho en su criterio, le dije lo que quería y de hecho, el mismo día de la boda por la mañana, cambiamos el peinado, ya que no estaba al 100% cómoda y fue inmejorable”.
Para esos momentos previos Sandra llevó el modelo Yoko Ono en Beige de Serên Collection. Bata y camisón confeccionados en rayón y lino con detalle de escamas en el escote y las mangas. Una de las más elegantes y originales de nuestra colección. Fue un regalo de su madre.
“Lo de los zapatos fue algo bastante inesperado, como el que empieza la casa por el tejado, yo empecé mi vestido de novia por los zapatos. Me enamoré de las sandalias de Jimmy Choo, sin embargo, cuando fui a la tienda a probármelas, me decepcionaron un poco. A un mes de la boda no tenía zapatos y no quería conformarme con los típicos zapatos de novia. Entonces, de pronto me salió la marca Loeffler Randall en Instagram y creía que esos zapatos estaban hechos para el vestido.
Como joyas, Sandra optó por un anillo con esmeraldas que fue un regalo que sus abuelos le hicieron de pequeña. Eran unos pendientes de su bisabuela que convirtieron en un anillo para ella. En cuanto a los pendientes, la novia no quería unos de “estilo novia” y buscando se topó con una joyería muy pequeña de Madrid, situada en la calle Hermosilla.